Recorrerse una ciudad en sus cuatro estaciones, coordinarse con sus organizaciones y otros adjudicatarios de contratos, lanzar encuestas y campañas de comunicación, estudiar todos los instrumentos de gestión del municipio, su medioambiente al completo (incluidos contaminantes atmosféricos), labrarse la confianza de los equipos técnicos del ayuntamiento, entregar esas millas extras que aportan valor, como un estudio de sombras barrio a barrio, para al final…
Conseguir un documento propositivo y valorado de las acciones y objetivos de la ciudad para los siguientes 10 años, es un ejercicio tan arduo como reconfortante una vez que se entrega a satisfacción del cliente.
Un ejercicio que nos aporta un saber hacer dentro del ámbito que más nos motiva, hacer de las ciudades, entornos más naturales, biodiversos, habitables, saludables, equitativos, inclusivos y resilientes.
